- 17/04/2006
Un cuento infantil- Elena Baeza Villena- Málaga
Me quedo perpleja ante la noticia que acabo de leer. El principado de Asturias lanza un plan para que los escolares asturianos entre los 8 y 11 años conozcan otras formas de familia “diferentes a las tradicionales”. Con un cuento titulado “los secretos de la familia” y un DVD pretenden imponer a la sociedad a través de nuestros menores, sin respetar el derecho amparado por toda la legislación nacional e internacional.
No les ha faltado escrúpulos para utilizar a niños totalmente indefensos ante los mensajes del exterior, haciéndolo bajo la subliminal y artera de un cuento.
¡Basta ya! Tanto ataque a la familia y a la sociedad, queriéndonos implantar su adoctrinamiento a lo bestia y, lo peor en este caso con los menores.
Educación: Segregar por sexos- Eva nordbeck Barcelona
Parece que la oposición de la clase política socialista a la edificación del nuevo colegio \"Monte Tabor\" en Pozuelo, tiene su origen en su ideario católico y en la separación de sexos que propugna.
Soy madre de familia numerosa y he elegido para mis hijos la educación diferenciada. Las razones son muchas, pero basten estas: los chicos se relacionan con chicos sólo un 15% de su tiempo, que es el que permanecen en el colegio, el resto de la jornada y el fin de semana son libres de ir con quien quieran. Las chicas tienen una maduración y un aprendizaje distintos de los masculinos, pues sus configuraciones cerebrales y afectivas son distintas, por eso alcanzan mayor rendimiento escolar si estudian de forma personalizada según su sexo. El inicio de las relaciones sexuales entre jóvenes de escuelas mixtas es muy superior, y los embarazos en estos centros son habituales. Además el acoso sexual es frecuente, cuestión que no ha lugar en colegios donde se da la separación de sexos.
Pienso que las instituciones educativas deberían potenciar la educación diferenciada, en lugar de obstaculizarla. Por el bien de los alumnos, y por el de los padres.
Fracaso del sexo en catalán- José Gutiérrez- Barcelona
A pesar del apoyo entusiasta de la Generalitat, el I Salón del sexo encatalán ha acabado siendo un sonoro fracaso. Al certamen, nacido parapromover la "identidad sexual propia de Cataluña" (que debe ser diferente de la identidad sexual del resto de España), sólo han asistido 5.400 personas, cuando esperaban, como mínimo, el doble.Parece que la gente ya comienza a estar cansada de tanta campaña nacionalista por buscar la diferencia y de tanta obsesión lingüística: nos controlan si utilizamos el catalán en las escuelas, en los hospitales, en las universidades, en los restaurantes, en loscomercios, ... Por favor, por lo menos en la cama que nos dejen tranquilos.