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CONSIDERA QUE “NO HAY MOTIVO” PARA RECHAZARLA

Peces-Barba cree que España “haría el ridículo” si quitara "Educación para la Ciudadanía" por la oposición de los obispos

Redacción - 26/06/2007
El pleno del Congreso debatirá hoy una propuesta del PP para instar al Gobierno a "retirar" la asignatura “Educación para la Ciudadanía y los Derechos Humanos” de los Reales Decretos en vigor de Enseñanzas Mínimas de Primaria y Secundaria Obligatoria de la Ley Orgánica de Educación (LOE)

El ex rector de la Universidad Carlos III de Madrid, Gregorio Peces-Barba, tras pronunciar ayer una conferencia sobre 'Derechos humanos y ciudadanía democrática: un proyecto cívico para la España del siglo XXI' en el curso “Educación para la Ciudadanía que organiza la Universidad Complutense de Madrid en San Lorenzo de El Escorial, arremetió contra la Iglesia al afirmar que “es pintoresco, si no fuera trágico el planteamiento de los señores obispos" sobre la materia que impone la LOE.

A su juicio, “Educación para la Ciudadanía” debe permanecer en las escuelas e institutos, incluso si se produjera el próximo año un cambio de gobierno tras las elecciones generales de 2008 porque "es una asignatura necesaria" en democracia y consideró que "no hay ningún motivo" para iniciar una "cruzada" contra la asignatura pese a que la Constitución y los Acuerdos internacionales defiendan el derecho que les asiste a los padres para elegir libremente la educación que quieren para sus hijos.

Peces-Barba se declaró a favor del objetivo de la asignatura, que es “la formación moral de las conciencias” y dijo que España "haría el ridículo" en la Unión Europea si se eliminara la asignatura de los planes de enseñanza argumentando que una materia similar se imparte ya en más de veinte países europeos.

Sobre el derecho a la objeción de conciencia que muchos padres están ejerciendo en centros públicos, privados y concertados de toda España, manifestó que "no se puede hablar de objeción de conciencia" porque “no hay una normativa” que reconozca esta posibilidad. "Embarcar a niños y familias hacia la objeción de conciencia es un daño irreparable porque nunca acabarían su titulación", afirmó. A su entender, esta petición es muestra de "ignorancia" desde el punto de vista del derecho.

En cuanto a la oposición que ha encontrado la asignatura en algunas Comunidades gobernadas por el Partido Popular, señaló que "no hay motivo real" para hacer oposición al Gobierno con esta asignatura aunque, observó, "tiene derecho a decir lo que quiera porque es un partido político".

Por su parte, el diputado del Partido Socialista y presidente de la Fundación Cives, Victorino Mayoral, dijo que la Iglesia católica está defendiendo "un planteamiento ácrata y anarquista, en lugar de ser consecuente con el precepto evangélico de "dar a Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César".

Mayoral declaró que quienes se oponen a esa asignatura tienen el "medio legítimo" de esperar a que una fuerza política que asuma ese planteamiento gane las próximas elecciones, pero no pueden boicotear una asignatura que dispone del respaldo de la legislación en vigor, ya que eso es "inaudito" y "antidemocrático".

Agregó que la Fundación Cives, que ha ideado gran parte de los contenidos de esta materia, ha sido “víctima de una manipulación”. También, tachó de “alucinantes” que se diga que su fundación forme a profesores afines a los planteamientos ideológicos del Ejecutivo.

El área de estudios de Profesionales por la Ética denunció el pasado mes de febrero en un informe que la Universidad Carlos III y la Fundación CIVES, a la que pertenece Peces Barba y que han decidido gran parte de los contenidos de la asignatura, “utilizan un concepto equívoco de neutralidad con el fin de imponer sus valores escolares”.

Contrapunto

Un Gobierno que no se quiere enterar...


Los promotores de la implantación de “Educación para la Ciudadanía” han emprendido una campaña de confusión para llevar al ánimo de la sociedad española la improcedencia de la oleada de objeciones de conciencia suscitada entre miles de padres de familia.

La idea que se pretende extender es que esa asignatura está de acuerdo con las directrices de la Unión Europea, que ha sido aprobada por mayoría en el Parlamento, que la ha respaldado el Consejo de Estado y que, por lo tanto, su rechazo supone poco menos que un atentado al sentido común. En otras palabras, se quiere acusar a la Iglesia, a los Foros de la Familia, y demás organizaciones cívicas que proponen utilizar todos los medios lícitos para oponerse a la asignatura, de alarmar a la sociedad de manera innecesaria e imprudente.

Ahí están las nuevas declaraciones que hizo ayer la ministra Cabrera y las del profesor Peces Barba o el Secretario de Organización del PSOE, José Blanco, rasgándose farisíacamente las vestiduras como si no entendieran las protestas de tantos padres de familia y que consideran orquestadas por “la derecha” esa especie de conjunto de todos los males de la sociedad. Pero -¿cuantas veces habrá que decirlo?- nadie se ha opuesto a la existencia de una asignatura que forme a los alumnos en los valores cívicos que emanan de la Constitución y de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, es decir lo que se aplica ya en numerosos países europeos.

No, las protestas no son por la asignatura en sí sino por algunos de sus contenidos: los que se refieren, de manera concreta, a la formación moral, a lo que se ha llamado “adoctrinamiento ideológico” del Gobierno. Esa asignatura, tal y como se ha concebido en algunos de sus contenidos, pretende suplantar a los padres en su derecho a formar a los hijos de acuerdo con sus convicciones morales –o inmorales- tal y como estipula la propia Constitución. Las objeciones van contra esos determinados contenidos, que atentan contra la libertad de educación, y contra las libertades individuales, empezando por la libertad de conciencia.

Ningún Estado moderno de Derecho puede imponer a nadie los planteamientos ideológicos de los gobernantes de turno. Pero justo eso es lo que pretende el Gobierno de Zapatero con algunos de los contenidos de esta asignatura, considerada ya, a justo título, como la punta de lanza de una política destinada a la implantación en la sociedad de una “conciencia ideologizada”: el relativismo laicista que erradica de la vida pública a Dios y admite, en consecuencia, desde el matrimonio homosexual a la ideología de género, pasando por la manipulación de embriones o el aborto, frente a la moral cristiana, mayoritaria de la sociedad, que centra sus referencias vitales en la existencia de Dios Creador.

Lo decían muy clarito días pasados los padres de alumnos del Instituto Javier Uriarte del Puerto de Santa María: “No se puede pretender la autonomía de los alumnos sin una teoría de la ciudadanía construida sobre la base de la verdad, la responsabilidad y la justicia, unos valores que son olvidados por la asignatura, al igual que la inteligencia, la voluntad o la razón”. Lo que es inaceptable para los padres de familia y para cualquier persona con dos dedos de luces –no las que tiene este Gobierno- es inaceptable que no se recoja en la asignatura el valor de los argumentos, la razón y las razones, o que ni siquiera se considere el valor del trabajo.
?Y una pregunta ¿por qué no se ha consensuado con la mayoría de los centros educativos concertados, ni con el Partido Popular, el contenido de la asignatura a la que puso sus reparos el Consejo de Estado? ¿Vamos hacia una nueva versión del “pacto del Tinell” para marginar de la sociedad a los alumnos que no admitan el adoctrinamiento ideológico del Gobierno?

 

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Un Gobierno que no se quiere enterar...

Redacción - 25/06/2007

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