- 09/02/2010
Que el líder de la oposición le diga al Presidente del Gobierno que se marche si no sabe como afrontar la situación actual, como ha hecho este domingo Mariano Rajoy rememorando aquel famoso “váyase señor González” del Presidente Aznar, es lo que se espera del partido que debe liderar la alternativa política. Pero que eso mismo se lo repitan, más o menos explícitamente, desde personas de su partido hasta la práctica totalidad de la prensa nacional e internacional es lo que ya no es tan frecuente y lo que tiene al Gobierno nervioso y tapando las numerosas vías de agua que le aparecen en el barco cada día.
Zapatero ha pasado, muy posiblemente, la peor semana desde que hace seis años tomó el timón del Gobierno de España. Ha habido muchos momentos malos, pero la retahíla de despropósitos que el Ejecutivo ha protagonizado esta última semana ha conseguido poner de acuerdo a todos en la crítica. Le ha sacado los colores el mismo Joaquín Almunia desde la Unión Europea, el Fondo Monetario Internacional y hasta expertos internacionales en materia económica que han reconocido sin tapujos que España representa una amenaza latente para la Eurozona. El bochornoso capítulo de las pensiones, con rectificación incluida, las incontestables cifras del paro oficial y el desplome de la Bolsa han terminado de lastrar al Gobierno y al propio Zapatero en las encuestas y de arruinar los discursos basados en brotes verdes virtuales.
Habrá que esperar a que en la semana que comienza expliquen en qué consiste el plan que el viernes anunció la Vicepresidenta De la Vega, porque de seguir con el rumbo que lleva, lo peor no es que se hunda el Gobierno, lo trágico es que en su fatal deriva va a terminar arrastrando al país entero.